Fotógrafos Córdoba

PILAR Y JOSÉ ANTONIO

UN ESPEJO DONDE MIRARSE PARA SIEMPRE, FOTÓGRAFOS CÓRDOBA

Cuando nos miramos al espejo podemos ver lo que en realidad somos, no solo físicamente, podemos ver también más allá. Solo tenemos que atravesar esa barrera imaginaria entre nosotros y nuestro reflejo. Lo primero que se deja ver es lo que queremos a corto plazo, nuestros sueños más cercanos, los miedos que no nos dejan dormir. Si nos quedamos un poco más podemos recordar cómo el pasado nos ha convertido en lo que vemos ahora, sin duda cambiamos con el paso de los años, solo nos hacemos más fuertes, nuestro cuerpo intenta protegerse de esos miedos que nos quitan el sueño. Fotógrafos Córdoba a través de su cámara ayuda a otros a mirarse en sus capturas como si se tratará también de un espejo. Pero realmente va más allá pues nos permite ver también lo que se refleja en el espejo de los demás, y  en el caso de la boda de José Antonio y Pilar estos espejos solo reflejaban ternura y muchas ilusiones.

Nuestros espejos mágicos se posaron frente a ellos, frente a sus padres y hermanos, sobre sus amigos y sobre todos los vecinos que se acercaron a descubrir qué estaba pasando en ese bullicio de gente que rebosaba amor. De ellos, Fotógrafos Córdoba exprimió el máximo para poder mostrarlo al resto del mundo.

Pilar y José Antonio decidieron casarse en su ciudad, cerca de la mezquita, junto al Puente Romano de Córdoba. Esta ciudad tiene un aroma especial en el cual nos empapamos aquel día, donde se empaparon los novios durante su adolescencia y donde quisieron enmarcar su compromiso para llevarlo en el recuerdo toda su vida, estampa que siempre aparecerá en cualquier espejo ante el que se posen; la que grabaron Fotógrafos Córdoba.

CIUDAD DE BODA ILUMINADA, FOTÓGRAFOS CÓRDOBA

La pareja se despertó temprano, cada uno en su dormitorio, lugar que les echará de menos a partir de ahora. La familia de Pilar la despertó con el desayuno preparado, ellos saben perfectamente cómo hacerla feliz desde primera hora, pues llevan repitiendo esa costumbre desde que tienen conciencia de ello. Sin darse cuenta la han hecho esa persona estupenda que luce su vestido blanco ante la puerta que la conducirá al mejor viaje de su vida, una persona llena de valores y con principios muy sólidos como la decisión que está a punto de firmar, pues tomar la tomó hace ya mucho. José Antonio, con los nervios a flor de piel, la esperaba con la mirada iluminada, donde se encendieron llamas al aparecer ella. Fotógrafos Córdoba no perdió detalle de esa estampa, guardamos sus miradas en nuestro carrete como el mejor talismán.

Una vez salieron de la iglesia, la pareja no quiso despegarse, estuvieron toda la tarde el uno pendiente del otro, preocupándose de que el día no les jugara una mala pasada y que fuera una velada para recordar siempre, tal y como habían hablado durante tantos meses imaginándose cómo sería cada detalle.

Los amigos de la pareja prepararon varias sorpresas que los dejaron atónitos, momentos que cautivaron al resto del público que allí se encontraba, donde surgieron lágrimas: de risa y de emoción, que no significan lo mismo pero tienen en común la felicidad. También despertaron risas y muchas a carcajadas, Fotógrafos Córdoba se encargó de guardar estos momentos para siempre en una imagen, aunque fueron varias todas las que reflejan la felicidad del día. Una imagen dice más que cualquier palabra, y en este caso ambas cosas compitieron por el mejor puesto, siempre podrán elegir los novios. El día pasó rápido, como pasan los mejores momentos de la vida, sin darnos cuenta, aunque no hubo prisas, y solo hubo pausas cuando tuvo que haberlas: al caminar hacia el altar, al mirarse silenciosamente, al esperar esa respuesta, al preguntarla con las palabras adecuadas, en los besos y en cada gesto de cariño. Hay momentos que requieren tiempo, aunque ese tiempo transcurra sin darnos cuenta. Quien sí se dio cuenta de todos esos momentos fueron los Fotógrafos Córdoba, que trataron de captarlos pese a su fugacidad con la ternura  que requerían.

LA MEZCLA PERFECTA PARA CONSEGUIR EL AMOR PERFECTO, FOTÓGRAFOS CÓRDOBA

Desde que la pareja se conoció invirtió ese tiempo en conocerse a fuego lento, sorprendiéndose día tras día de lo que el amor es capaz de dar de sí, en cada caricia fueron creyendo en que el amor es real y que puede durar para siempre si se cuida y se le dedica ese tiempo en la proporción perfecta. La receta os la enseñamos con las estampas que nos dejan Fotógrafos Córdoba, aunque también es verdad que nadie tiene la receta exacta para el amor, sabemos que con los ingredientes adecuados y buena intención siempre se puede conseguir un buen plato, al fin y al cabo el truco está en la calidad y no en la cantidad.

José Antonio y Pilar comenzaron a mirarse en el espejo juntos y les gustó  tanto lo que veían junto a ellos que desde entonces nunca quisieron dejar de mirarse sin estar el uno junto al otro, y así lo decidieron en Córdoba cuando firmaron que fuera para siempre. Desde aquí, Fotógrafos Córdoba, solo podemos desearles que hagan más grande su espejo y que pronto sean más los que se miran ante él dedicándole el tiempo necesario para saber ver las virtudes y los defectos con la capacidad de saber modificarlos a tiempo con la ayuda del que tenemos alado.