Hacienda El Vizir

MARIA Y PACO

MARIA Y PACO – FOTOGRAFO BODAS SEVILLA

Cuando trabajas en una Boda como la de María y Paco las palabras fotógrafo bodas Sevilla cobran un especial sentido, porque esta pareja representa al completo lo que es una Boda en Sevilla, con todo su color, su alegría, su historia y que no falten las ganas de celebrar, que para eso se trata de un día lleno de vida y fiesta. Es una Boda, la Boda de María y Paco en la Hacienda el Vizir. Pero antes de llegar a ese momento pasaron muchas cosas.

María y Paco son los dos de mi casa, de Sevilla, para más señas de Triana. Y en sus respectivos hogares familiares ambos se vestían y arreglaban por separado para juntarse poco después delante de la Iglesia de San Gonzalo, del mismo barrio, el suyo, por supuesto. Porque esas calles los vieron crecer, conocerse y juntar ganas e ilusión hasta llegar al día de su Boda. Tenían que casarse en su casa, en Triana. Y yo, como su fotógrafo bodas Sevilla encantado de empaparme de todos los detalles, de esconderme por los rincones de esas dos casas primero y mi querida Sevilla después.

María se vistió de blanco, con tules y encajes. Es una novia sevillana pero con su propio estilo, como debe ser. Corona y velo la acompañaron junto con rosas en su ramo y nervios por la cintura. Su familia muy cerca, los suyos cuidando de ella todo el tiempo, mientras peines sabios se encargaban de los últimos retoques de su peinado. Disfruto siendo fotógrafo bodas Sevilla en momentos así, en los que los gestos son más íntimos y los momentos que los novios viven por separado serán vistos con ilusión cuando se transformen en sus fotografías de boda.

Y mientras María se subía a sus tacones, Paco pedía ayuda para acomodar tirantes y gemelos. El novio eligió el blanco y el negro, sobrio y elegante, sin perder la sonrisa, se dejaba querer por una madrina ansiosa y engalanada para llegar a la Iglesia como se debe, que estas cosas solo pasan una vez. Y mientras el tiempo parecía tener prisa por llegar al altar, en mi cámara se juntaban una a una, fotografías fantásticas de esos momentos previos cargados de espontaneidad. Porque como fotógrafo bodas Sevilla, la espontaneidad es clave para conseguir que una fotografía termine convirtiéndose en recuerdo.

María, una radiante novia, entró en la Iglesia de San Gonzalo de Triana de la mano de su orgulloso padrino y con una ilusión imposible de esconder, su expresión hablaba por ella. Familia y amigos contenían la emoción al verla llegar, pero no más que Paco, no hay novio que no sufra al menos un poquito en esos minutos de espera, porque como fotógrafo bodas Sevilla, ya tengo claro que toda novia que se precie se hará esperar. Mereció la pena. La ceremonia religiosa de María y Paco resultó emotiva y estuvo repleta de instantes que la hicieron especial.

Y hasta el campo Sevillano, en la Hacienda el Vizir, en Espartinas se fueron todos a celebrar la Boda de María y Paco por todo lo alto. Porque esta hacienda es Andalucía, entre palmeras y naranjos, flores, fuentes, aires moriscos y patios. Esta pareja de Triana no merecía menos que una celebración magnífica, con fiesta hasta llegada la noche. Un día, una Boda, para el recuerdo de todos.

Sin lugar a dudas, el enclave perfecto para realizar nuestra sesión de fotografías de postboda tenía que ser la propia Sevilla. Soy fotógrafo bodas Sevilla por profesión y vocación, además de pasión, y esa pasión se hace extensible a esta ciudad que es mi casa y que conozco más que de sobra para encontrar rincones que me aporten la luz que necesito, o la sombra que busco, según la intimidad de la fotografía. Porque las fotografías de pareja, las fotografías de postboda, tienen que ser diferentes. Tenemos tiempo, tenemos calma y por mi parte muchas ganas de obtener imágenes de la mayor belleza plástica posible. Así que María volvió a vestirse de reina de Triana y Paco de caballero andaluz y, juntos, recorrimos Sevilla, dejándonos cautivar por el aroma a naranjo y jazmín, por la riqueza de sus calles, por la grandeza de su historia. Por supuesto cruzamos el puente de Triana, el puente hacia su barrio. Nos dejamos embriagar por la noble hermosura de la Giralda, como si la viésemos por primera vez, y como si ella misma lo supiera, posó para la imagen con la mejor de sus galas. Sin olvidarnos de la magnífica Catedral, o del Barrio de Santa Cruz. Y podríamos seguir porque esta ciudad es grande en tamaño y en contenido, y esta pareja de sevillanos un lujo de novios, siempre listos para volver a buscar el perfil, para encontrar ese gesto, esa mirada cómplice. Dispuestos a dejarse llevar por la cámara, por mi cámara, la de su fotógrafo bodas Sevilla y mis inagotables ganas de obtener fotografías diferentes, especiales, en una palabra, inolvidables.

Porque esta pareja sin duda es inolvidable, cada una de las parejas para las que soy fotógrafo bodas Sevilla es especial. Pero para un fotógrafo con su casa en Sevilla, una Boda en Triana es una Boda en la que recrearse y pasarlo muy bien haciendo lo que más me gusta, fotografiar la vida, la alegría de una pareja de novios que se visten de ilusión y llenan el aire de alegría. Su gente, sus sueños y el cielo despejado. No se puede pedir más como fotógrafo bodas Sevilla para conseguir fotografías de boda llenas de emoción.

Solo me resta agradecer a estas personas estupendas: María y Paco, gracias por vuestra confianza y vuestras ganas, y desearos toda la suerte y toda la felicidad que merecéis.

Fotógrafo de bodas Sevilla – Antonio González